Los celos son los hermanos del amor, como el diablo es hermano de los ángeles.

Stanislas de Boufflers

Los grandes conocimientos engendran las grandes dudas.

Aristóteles

El que vive de esperanzas corre el riesgo de morirse de hambre.

Benjamin Franklin

Demasiado poco valor es cobardía y demasiado valor es temeridad.

Aristóteles

El arte de persuadir consiste tanto en el de agradar como en el de convencer; ya que los hombres se gobiernan más por el capricho que por la razón.

Blaise Pascal

El carácter es como el acróstico o la estrofa alejandrina: puede leerse desde el principio, desde el final o en cruz: siempre dice lo mismo.

Ralph Waldo Emerson

Si yo me hubiera dedicado a la política. ¡oh atenienses!, hubiera perecido hace mucho tiempo y no hubiese hecho ningún bien ni a vosotros ni a mí mismo.

Sócrates

Hay alguien tan inteligente que aprende de la experiencia de los demás.

Voltaire

Cuando el dolor es insoportable, nos destruye; cuando no nos destruye, es que es soportable.

Marco Aurelio

Cuando soy buena, soy buena; cuando soy mala, soy mucho mejor.

Mae West

Gilbert Keith Chesterton

La única objeción al matrimonio científico que merece una atención definitiva, es sencillamente que una tal cosa sólo podría ser impuesta a inimaginables esclavos y cobardes. Yo no sé si los casamenteros científicos tienen razón o no la tienen cuando dicen que la intervención médica produciría hombres fuertes y sanos. Yo sólo estoy seguro de que, si así fuese, el primer acto de los hombres fuertes y sanos sería aplastar la intervención médica.



Gilbert Keith Chesterton, (1874-1936) Escritor británico.